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¡Por una navidad sin aullidos!

Después de Halloween comienza la preparación para recibir la época navideña y los dos últimos meses del año pueden volver loco al más calmado y educado de los canes, porque la rutina cambia completamente. Por esa razón a continuación te presentamos ¡por una navidad sin aullidos!.

 

Las festividades de fin de año son una tradición y el ambiente de la casa cambia porque se llena de maletas, en la sala se encuentra un árbol gigante cubierto de adornos deslumbrantes muy atractivos para los peludos. Sin duda, todo eso es motivo de ansiedad para los perros y la muestran a través de diferentes vías como ladridos, aullidos o mordidas. Incluso, algunos optan por orinar en el árbol de navidad que adorna la sala de tu hogar.

 

Las travesuras no son las únicas que toman protagonismo en un hogar con mascotas, porque todo el ambiente que existe puede ser riesgoso para los peludos de cuatro patas que tienes en el hogar. Algunos peligros que pueden existir y que te dejarán una factura muy grande del veterinario son:

 

Cortaduras en la pata de tu amigo peludo por adornos del árbol que pueden estar quebrados.

Asfixia con algunos adornos navideños largos y peludos que pueden ser confundidos con ricos espaguetis.

Intoxicación con algunos chocolates que pueden haber debajo del árbol de navidad. Si esto sucede tienes que correr rápidamente hacia un veterinario para que te ayude con la recuperación de tu amigo peludo.

 

Golpes o fracturas porque el árbol tiene riesgo de caer o ser derribado por tu amigo, lo cual causará que quede debajo con alguna fractura.

 

Para que esto no suceda y el espíritu navideño sea el que reine en el hogar, a continuación podrás conocer otros problemas que pueden existir y la solución a los mismos.

 

  • ¡Conserva la rutina!

Debido al tan ajetreado trabajo que hay a finales de año por las visitas, la comida, la decoración, etc. es un poco difícil lograr que los peludos continúen con su rutina normal que son los juegos, ejercicios y comida. Así que, puedes pedir ayuda o delegar a alguien de la familia, o externo, que te ayude a conservar la rutina de tu amigo peludo, ahora si es sociable, puedes llevarlo a un lugar donde pueda jugar con otros peludos.

 

  • Protégelo del clima

Los cambios de clima afectan a tu perro y más en la época de fin de año donde hay tanto frío y el sol prácticamente ha desaparecido. Pero la solución, además de abrigarlo, es dejar algunas luces encendidas cuando salgas de casa y él se quede descansando. También puedes salir a una caminata corta para que pueda liberar un poco de energía y recibir algunos destellos de luz solar.

 

  • ¡Hazlo sociable!

Las tías, primos y uno que otro desconocido invaden el hogar del peludo por lo que es posible que reaccione con algunos ladridos, aullidos o saltos pero no te preocupes porque si actúas correctamente, todo saldrá bien. Así que, crea un espacio seguro para el peludo mientras las visitas llegan y dale un juguete para que se divierta. No lo prives y también dale la oportunidad que conozca a las visitas después que el ambiente está más tranquilo y los visitantes ya estén instalados.

 

  • Incluye al peludo en el plan

No lo abandones e incluye a tu perro en cualquier plan que realices, puedes disfrazarlo de reno para la foto familiar. Sin duda, esto será complicado pero hay algunas tácticas como sorprenderte al verlo y decir “oohh” para que se adapte al personaje. Pero si sus patitas y movimientos indican que no está cómodo, entonces sólo tienes que respetarlo.

 

  • Elimina las tentaciones

Los perros tienen una habilidad enorme para olfatear y descubrir qué es lo que hay detrás del papel de regalo. Así que, si hay comida seguro desarrollará una habilidad para destapar los regalos y saborearlos, lo cual creará algunas molestias como diarreas, intoxicaciones o asfixias, si lo que hay dentro es tóxico para él. Pero, lo que puedes hacer es crear un espacio seguro con juguetes para que el can se divierta mientras todo pasa, también puedes encender la radio o televisión para que no se sienta solo. Aplicando esas técnicas podrás mantener a tu peludo alejado de cualquier tentación peligrosa.

 

Después que todo ha pasado o ya no hay más peligros lo que puedes hacer es darle la bienvenida al peludo con algunos regalos, caricias y halagos. Ahora que ya conoces algunas señales que pueden poner en peligro a tu peludo o hacerlo sentir triste, no las ignores y crea un ambiente donde todos puedan decir “jo, jo, jo” con gusto. ¡Felices fiestas!

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