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¡Es hora que tu perro se divierta y ejercite! Parte I

El aburrimiento y la falta de ejercicio pueden ser factores determinantes en el comportamiento de tu perro, pero si no eliminas estos aspectos de su vida diaria, seguramente las travesuras en el jardín, sala o cuarto se multiplican por tres. Esto definitivamente no será algo tan agradable para ti. Por esa razón, a continuación hay algunos aspectos interesantes relacionados a la diversión y ejercicio de tu can. ¿Te animas a conocerlo?

 

¿Cuánto ejercicio necesita tu perro?

Incluso el más pequeño de los peludos necesita ejercitarse como mínimo con una caminata tranquila por los alrededores una vez al día. Si vas al parque o a un lugar seguro para que se ponga en movimiento, puedes quitar la correa y enseñarle que acuda al llamado o simplemente puedes tomar una pelota para jugar a lanza y atrapa. Esas actividades son sesiones muy cortas pero muy efectivas para el amigo peludo que tienes en casa.

 

No olvides que los caninos son más rápidos que un humano, así que no temas y deja que explore todo lo que encuentre a su alrededor pero al ritmo que él quiera y pueda.

 

Crea y cumple un itinerario canino

Una rutina de juegos y caminatas es una buena práctica, no sólo para el can, sino también para ti. Al hacer esto, evitarás imprevistos cuando el peludo quiera salir porque su cuerpo se adapta al horario que has establecido. Sin duda, esto será más sencillo para todos en el hogar, así que, a aplicarlo y esperar que haga un buen clima para cumplir con el itinerario canino que has creado.

 

¡Combate el aburrimiento!

Los peludos necesitan estimulación para combatir el aburrimiento, por eso es necesario salir a caminar o tener sesiones de juego. Aunque parezca normal que a cada minuto estés buscando a tu amigo y llamándolo por su nombre, en ocasiones se puede sentir ignorado o simplemente aburrido. Para que eso no pase, es necesario que antes que salgas de casa para ir a la escuela o el trabajo, salgas a caminar con tu amigo. Esto le ayudará a gastar un poco de energía y se sentirá cansado, por lo tanto, lo único que va a desear mientras no estás es descansar en su sitio favorito. No olvides que debes dejarle un poco de comida y algún juguete para que se pueda sacudir el aburrimiento cuando este se apodere de él nuevamente.

 

¡Haz la primera cita inolvidable!

En las primeras semanas de vida, tu amigo peludo tiene algunas restricciones para salir y disfrutar del exterior porque hay que supervisar lo que hace y hacia dónde dirige sus patitas y hocico ya que puede correr muchos riesgos. Pero después de unas semanas, el cachorro ya está listo para comenzar con el entrenamiento llamado “Plan Salida”, en el cual lo primero que debes tomar en cuenta son los horarios de salida ya que es necesario ir de paseo por la mañana y después de cada comida. El tiempo de cada paseo debe ser el suficiente para que haga sus necesidades durante la salida, además no olvides que el cachorro no debe estar afuera solo, a menos que sea un lugar seguro y por supuesto, deben ser por tiempos cortos.

 

Para lograr que el can se divierta por mucho tiempo puedes proporcionarle un juguete para que interactúe con él, también puedes combinar algunas golosinas con diversión, brindándole a tu amigo la oportunidad de morder un entretenido juguete con propósito.

 

Algo muy importante que no debe quedar fuera es la educación y el respeto en el momento del juego porque a pesar que puedes incluirte en el plan, tienes que hacerle entender a tu amigo que debe ser cortés. Para que el peludo aprenda, debes brindarle la oportunidad que olfatee y toque todo lo que quiera pero dibuja una línea de límites para que no muerda o lastime a quién juegue con él.

 

OJO: Es en esta etapa donde debes empezar a inculcarle el concepto de la disciplina. Darle las primeras órdenes y enseñarle límites es muy importante

 

¡Toma el control!

Si el cachorro que tienes jala de la correa al momento en el que van de paseo, entonces debes estar seguro que en la edad adulta será un can con mucha fuerza que actuará de la misma forma. Por lo tanto, tienes que utilizar la correa como una guía en lugar de una restricción, así que lo que puedes hacer es despojar al can de la correa, pero sólo si es un lugar seguro o consideras que el can tiene la educación adecuada para comportarse sin la misma. Si sabes que esto es imposible que suceda, entonces tienes que educar al can para que camine junto a ti y también es necesario que la correa se utilice como una restricción sólo cuando es por cuestiones de seguridad.

 

 

Las siguientes recomendaciones son muy útiles para que tengas el control.

Tus manos deben estar siempre a tu lado para darle espacio al peludo que explore el área.

Toma la delantera a cualquier acción acortando la correa.

 

Evita la pelea con la correa distrayendo a tu amigo peludo o despojándolo de la misma en una situación de estrés antes que comience la guerra de los jalones.

 

Toma en cuenta lo siguiente:

Cuando salgas de paseo, el estímulo que el can tiene para ir al baño se va a multiplicar y probablemente en el camino quedará huella de cada una de sus travesuras, pero para que ambos disfruten la actividad, es importante que utilices bolsas biodegradables con las cuales puedas recoger las heces y cuando encuentres un bote de basura te podrás deshacer de ellas.

 

Luego de haber limpiado las travesuras de tu amigo, es momento de soltarlo para tener una divertida sesión de juego, de esta forma el peludo entenderá que después del baño viene un momento divertido para ambos.

 

Ahora sí, ¡es hora que tu perro se divierta y ejercite con estos increíbles aspectos que combinan información y tips! Esto solo es la PARTE I, espera la continuación para seguir aprendiendo, pero mientras tanto ¡diviértanse!

 

Aquí puedes leer la parte II de Es hora que tu perro se divierta y se ejercite

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